Tentación en Manhattan

Con el reclamo de ser una película parecida a “Sexo en Nueva Cork”, se ha estrenado en nuestras carteleras la película “Tentación en Manhattan” pero, lejos de esa imagen, Sarah Jessica Parker encarna a una mujer trabajadora, como otras muchas, que intenta conciliar su vida personal con la laboral. He de decir que, aun siendo una película fácil, me he reído mucho más de mí misma que de las escenas.

La película, que originariamente se titula, “I don´t know how she does it” y que ha sido dirigida por Douglas MC Grath, representa esas peripecias que todas las mujeres hacemos para estar en todas partes. Pero más que hablar de lo que todas ya sabemos, es decir, de cómo organizar una fiesta de cumpleaños entre reunión y reunión, correr para llegar a todas partes o esa interminable lista de cosas que navega por nuestra cabeza donde se mezclan las finanzas con el colegio y la estrategia con los horarios de las extraescolares, hoy me gustaría comentar cosas que me han llamado la atención de la película.

Es una película banal y de entretenimiento pero que, a mi entender, refleja muy bien uno de los más importantes retos que tenemos al querer crecer en nuestra profesión, que es el poder tener tiempo para lo que de verdad nos importa, el saber decir no cuando el trabajo amenaza tu vida personal.

Kate, que es como se llama nuestra protagonista, se debate por ser la mejor en todas partes, pero resulta que eso no siempre es posible y hay que saber elegir. Cada elección en la vida supone una renuncia pero, para poder tomar bien esta decisión, tienes que saber qué es importante para ti.

El título original, “¿Y ella cómo lo hace?”, creo que refleja mejor el argumento de la película que el que le han puesto en España. Seamos sinceros, no lo hace, solo lo intenta. No se puede triunfar cada día en cada parcela de la vida, pero sí se puede decidir en qué se quiere triunfar. Esto no significa que cada día aciertes; solo que, a pesar de que hay días mejores y peores, sabes cuales son los límites de cada una de tus decisiones.

En mi opinión, la vida son solo momentos y hay un momento para cada cosa. La vida, lamentablemente, no siempre da segundas oportunidades; el tiempo es eso que nunca vuelve  atrás.

He visto a demasiados directivos romper con su familia, pensando que cuando la integración, la crisis, etc. acaben, tendrían más tiempo para ellos o sus familias pero no  siempre es así.

Si no has visto la película, te la recomiendo, pero mírala con  un enfoque diferente: Y tú, ¿qué quieres? ¿Que esperas de la vida? ¿A qué no estás dispuesto a renunciar? ¿Cuál es el precio que pagas por cada una de tus decisiones?

Gracias, Pau, por incitarme a ver la película y a ti, María, por acompañarme y hacer de esa noche una noche muy especial.

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