Como con muchos de vosotros comenté, he estado una semana de vacaciones. El itinerario: vía Francigena, el sistema de locomoción: una bici, el motor: mucha energía y motivación. J
Para los que no lo sepáis, esta vía se llama también “la ruta olvidada”, por los pocos peregrinos que la transitan y, al igual que el camino de Santiago, es un camino santo pero, en este caso, el que hizo San Pedro desde Cadbury a Roma. Mi objetivo era realizar sólo una parte de la ruta, en concreto hice 430 Km. desde Florencia a Roma, una aventura inolvidable en la que he sufrido mucho y disfrutado como nunca. Nunca pensé en hacer algo tan difícil y, además, iba poco preparada, pero al final llegué; así que, tal y como me comprometí con muchos de vosotros, me gustaría explicaros mi aventura y mis aprendizajes.
¡Empieza la aventura! Es viernes, embarco mi bici rumbo a Florencia. En esta maravillosa ciudad me espera un día de descanso, sorpresas y turismo, un día para disfrutar de la ciudad y su belleza antes de emprender rumbo a Roma.
Tengo que reconocer que nunca había estado en Florencia y me sorprendió. Cada esquina es un monumento, no necesitas el plano para orientarte, cada calle es única pero, ante todo, me quedo con su luz y con su magia, sólo comparables, para mí, con las de Sevilla. Esa luz que te envuelve y te hace creer que transitas por una ciudad mágica. Un fantástico preámbulo para lo que sería un maravilloso camino de aprendizaje.
Llega el segundo día y a las 5 de la mañana salgo para San Giminiano. Esta romántica ciudad medieval no forma parte del camino santo pero, como aquel que va de paso, ¿por qué no? J…56 Km. pedaleando a más de 30º de temperatura. Subidas que se me hacen interminables y horas en las que me doy cuenta de que no estoy preparada para el resto del camino. Este es el día más duro para mí, nunca imaginé tantas subidas y bajadas. Sí, debería haberlo sabido, pero está claro que ni en mis más remotas expectativas estaba un camino así, a semejante temperatura.
En estas horas me voy dando cuenta de cómo mi, en teoría, ligero equipaje, se convierte, o al menos me lo parece a mí, en piedra y esto me lleva a reflexionar sobre varias ideas:
Hoy me doy cuenta de que no hay diferencia entre este camino y la vida, la vida en sí misma es el más maravilloso camino a recorrer y empiezo a entender que, al igual que mi equipaje cada vez pesa más y me dificulta más avanzar, también hay muchas decisiones que he ido tomando que en su momento me parecían poco importantes o asumibles y que luego han resultado muy pesadas o han hecho mi vida más complicada. Creo que hoy decido intentar valorar mejor las consecuencias de mis decisiones en el medio y largo plazo y analizo qué puedo simplificar en mi vida para hacerla más ligera.
Pero el camino sigue y San Giminiano está a la vuelta de la esquina. Gracias a Dios, un pequeño hotel con piscina nos espera y puedo pasar la tarde en una tumbona recuperando las fuerzas perdidas, un verdadero regalo después de tanto calor y esfuerzo.
Como postre final, la mejor pizza que nunca he comida, un verdadero manjar y un complemento perfecto para intentar recargarme.
Pero llega de nuevo la mañana, otro madrugón para avanzar lo máximo cuando no hace tanto calor, pedalear todavía se me hace difícil, muchas subidas pero un objetivo cercano: Siena está a sólo 46 Km.
Tengo que reconocer que me sentía incapaz y es gracias a mi “compi” de viaje cuando encuentro las fuerzas para continuar. Decide coger parte de mi equipaje y cargarlo en su mochila, me dice: “No te preocupes, yo te lo llevo”. ¿Cómo agradecer un acto como este? La verdad, no tiene precio. Gracias, gracias, gracias. No es sólo el detalle, es el compañerismo, la solidaridad, la generosidad…
La ciudad nos recibe con el mejor de los regalos, tras 5 horas de pedalear, al llegar al hotel nos ofrecen desayunar en una pequeña terraza con unas vistas maravillosas a la ciudad, indescriptible, el aroma de las frutas, las tostadas, el café recién hecho… el camino va abriendo mis sentidos y mi percepción de las cosas, que en el día a día me parecen irrelevantes, ahora se hacen intensas ¡sólo puedo sentir gratitud!
Siena está llena de gente con la camiseta de España, la noche se llena de terrazas con bares en los que numerosos extranjeros siguen el partido que nos da la victoria.
Un día intenso en el que aprendo la importancia de tener un buen tándem, personas que en tu vida te ayudan a sobrellevar los malos momentos, personas que te ayudan a crecer, personas que te dan aliento y consejo. El tándem es la unidad mínima del liderazgo, todas las grandes personas de la historia han tenido uno o varios.
Así que desde aquí me gustaría agradecer a todas las personas que formáis parte de mi tándem: Virgili Delgado, Juan Carlos Cubeiro, Carlos Viladrich, mis compañeros de Creade, mis amigos Xose, Ana, Sergio, Montse, Piluca, mi familia… Todos vosotros sois, en momentos diferentes de mi vida, mis mejores aliados para continuar.
Y ahora es cuando empieza la aventura real: encontrar la Via Francigena, ¡ahora entiendo por qué la llaman la ruta olvidada! Indicadores, lo que se dice indicadores, encontramos pocos. El camino es, en muchos casos, intransitable y, en otros, maravilloso: viñedos, flores y, cómo no, piedras, vallas… Hoy queremos llegar a San Quirico. Son ya casi las 11 del mediodía, seguimos recorriendo caminos de montaña cuando el camino se corta y nos avisan de que hay que volver atrás, ¡uf! Después del esfuerzo para llegar arriba, tienes que retroceder. Pero la fortuna nos llama en medio de la adversidad. Quien nos orienta, perdidos en la montaña, trabaja en uno de los cientos viñedos que puedes encontrar en el camino y decidimos parar a degustar sus vinos. Tres vinos para, por unos minutos, olvidar que hay que dar marcha atrás y buscar una nueva ruta. Por fin, 65 Km. y muchas horas después, llegamos. El pueblo es maravilloso, el camino, sin duda, ha valido la pena. Nos vamos alejando del turismo y empezamos a conocer las maravillas que Italia esconde en esta antigua ciudad romana.
Un día para valorar la adversidad desde un punto de vista positivo, ¿qué haces cuando las cosas no te salen bien? El saber reaccionar, el darte un instante de aliento para poder continuar, el saber parar y valorar el momento, fueron nuestro mejor aliado.
No sé por qué pero siempre me sorprendes. Aunque eres una mujer aparentemente ligera, tu fortaleza la llevas muy a gala y yo saco siempre mucho aprendizaje de lo que haces. No sólo es hacer el camino de Santiago, no sólo es hacer el camino Italiano, tan apasionante como lo cuentas, sino las enseñanzas que transmites, el compañerismo, la fuerza, la positividad, el esfuerzo y por qué no, el disfrutar de esos “pequeños lujos” que la cotidianeidad los hace normales y que en circunstancias más complicadas como la vivida son un “auténtico lujo”.
Gracias Nekane por compartir lo que haces y por transmitir tus valores. Para mi son y serán siempre un referente.
Gracias por compartir tu viaje con nosotros, como siempre transmite tu autenticidad y valores. Has conseguido envolvernos con tu experiencia, y además este año me ayuda,ya que compartimos ruta aunque sin bicicleta. Un abrazo y que pases un feliz verano.
Nieves, lo primero tengo que decir que escribo con los ojos vidriosos, GRACIAS, GRACIAS, GRACIAS-:): lo segundo que me alegro un monton de que todo esto sirva para algo, aqunque sea para encontrar momentos de reflexion y avanzar en el camino y para acabar, sabes que lo creo, una de mis mayores motivaciones sois vosotros y el poder estar a la altura para seguir construyedo este gran proyecto. Nunca podre agradeceros lo suficiente que participeis de el y que lo ilumineis como lo haceis. Besitos, Nekane
hola me llamo Jose y en septiembre haré la via francigena, me alegra saber que la has hecho, llego a pisa el 6 de septiembre y tengo tres semanas para realizar el camino, salgo desde san miniato para llegar a Roma, te agradecería enormemente si puedes darme alguna información que me pudiera resultar útil, muchas gracias y ver este mensaje me hace pensar que es posible. Un saludo
JOrge lo siento, acabo de ver este mensaje, me parece que ya es tarde, como te ha ido?
Hola.
Me ha gustado mucho la forma en que transmites tus vivencias, muchas gracias.
Me estoy planteando hacer unos 10 dias de la ruta francigena desde florencia, pero desconozco como esta el tema de albergues por alli.
podrias decirme algo?
muchas gracias y un saludo
Hola Angel, olvidate del tema albergues, no hay casi nada, pero si muchas casas tipo rural. Ya verás que no tiene nada que ver con el camino de Santiago, no te olvides el GPS-:)
Suerte,
Nekane