9 de la mañana, dos horas en el ave contemplando cómo se despiertan los paisajes, esta es una de mis grandes aficiones, ver como la luz cambia, las personas, ciudades y paisajes se despiertan.
Dos horas y media para contemplar la inmensidad de los paisajes, los matices de verdes que se expanden desde lo más profundo de ellos, colores interminables que inundan el campo, empezando por el violeta de las flores para fundirse en el azul del cielo. Nubes que generan sombras más largas que las de la propia naturaleza y sol que calienta el despertar!!!!!!!!!!!! Inmensa naturaleza para deleitar y saborear con la vista como si lo hicieras, con el más fino paladar.
Saboreamos comida, pero para mí este es el más autentico lujo, la música que los colores traen a mi mente, los compases que mis pensamientos generan al sumergirme en le paso rápido del camino que va del verde al amarillo para llegar al azul infinito donde el cielo y la tierra se funden en la inmensidad de esta tierra que es tuya y mía, que es de todos.
Pensamientos al son del tren que van desde lo más profundo a lo más superficial, camino de reflexión y de descanso rodeado de personas somnolientas que mientras sueñan, se pierden el autentico sueño, aquel que el Ave Barcelona-Madrid ofrece si decides fundir tu mirada en la ventana para saborear el paisaje ¡!!!!!!!!!!