Nadie da lo que no tiene

El otro día tuve el placer de asistir a una sesión sobre Coaching que impartían Nuria Chinchilla y Maruja Moragas, en la que se debatieron ideas muy interesantes, pero hubo algo que me llamó la atención por encima de otros conceptos: “Nadie da lo que no tiene“.

Y ahora me diréis, ¿y esto a qué viene? Pues, sencillamente, a mí me hizo reflexionar sobre todas las superteorías del managment y del liderazgo. Me hizo recordar un motón de planes de formación por los que había pasado y evocar a un sinfín de jefes. ¿En cuántas ocasiones la persona que nos debe guiar no se cree lo que predica?, ¿en cuántas otras ni siquiera tiene la habilidad de hacer lo que predica, pero igualmente lo predica? Y nosotros, ¿estamos preparados para dar lo que nuestros equipos, familia, amigos o nosotros mismos esperamos? Sí, quizás este es el punto, porque habitualmente empezamos por los demás, ¿qué vamos a dar en el trabajo o en el amor si ni siquiera nosotros lo tenemos?

Puede que este sea el origen de la generosidad, aprender, mejorar, ocuparnos de nosotros mismos, para luego poder dar y compartir. ¿Qué os parece la idea?

8 Comentarios a “Nadie da lo que no tiene”

  1. Astrid Moix dice:

    Hola Nekane,

    Efectivamente,nadie da lo que no tiene, pero muchos esperan recibir más de lo que dan. Y ese es el punto: solemos tener una gran facilidad para exigir a los demás aquello que nosotros mismos no estamos dispuestos a dar. Y eso a todos los niveles: pareja, familia, amigos, jefes y compañeros de trabajo. Debemos aprender a ser más exigentes con nosotros mismos y al mismo tiempo, más tolerantes con los demás.

    Otra cosa es que líder predique con las palabras, pero no con el ejemplo. Aunque en esos casos, soy de la opinión que ese comportamiento no suele tener largo recorrido. Las personas no son tontas y los encantadores de serpientes acostumbran a desaparecer con la misma rapidez que se desvanecen sus palabras.

    Un saludo,

  2. Nekane dice:

    Astrid, lo primero gracias por estar. Estoy completamente de acuerdo contigo, las cosas empiezan con uno mismo y se contagian con el ejemplo. La autoexigencia, la tolerancia y el ejemplo hoy son las claves en todos los aspectos de la vida, pero me pregunto; ¿ Se puede ser tan generoso?.

    Nekane

  3. shanekiito dice:

    kreo k kiere decir qu e primero tenemos amarnos nosotros mismos para qwue despues podamos amar a los demas yo pienso eso

  4. nekane dice:

    Gracias shanekkito, efectivamente todo empieza en uno mismo.

    Un abrazo,

    Nekane

  5. Chema dice:

    Hola Nekane, acabo de dar con esta web y lo poco que he leido puedo comprobar que trata los temas con un enfoque al que soy muy sensible aunque por desgracia no experto. En mi opinión el EJEMPLO realmente MUEVE MONTAÑAS. Incluso enfocándolo desde un punto de vista muy de negocio, el estilo de management basado en dar ejemplo FUNCIONA. Lo que no acabo de entender es cómo después de tanto publicado, la de cursos y másters que hay, aún nos enbcontramos con directivos que no tienen interiorizado este concepto. 1 abrazo. Chema

  6. Hola Nekane
    ¿Estamos preparados para dar? Creo que todos tenemos el potencial de dar aquello que los demás necesitan. Pero ese potencial en la mayoría de las ocasiones nunca sale a flote. Solo puede convertirse en una habilidad si realmente desarrollamos un interés por los demás, si realmente queremos descubrir qué es aquello que necesitan en cada momento. Si pensamos en aquellos líderes o personas que nos han hecho crecer, que han sido significativos en nuestras vidas, seguramente encontramos a personas que se han interesado y atendido nuestras necesidades, incluso algunas inconscientes para nosotros. Desafortunadamente hay todavía pocas personas en los entornos profesionales que se han preocupado por los demás desde esta perspectiva. Si claro, uno quiere hacer crecer a su equipo y para ello les enchufa cursos de formación por aquí y por allá, palmadita de reconocimiento a lo más y nos quedamos tranquilos porque sentimos que nos preocupamos por los demás. Pero la verdad es que la mayoría de las veces no tenemos ni idea de qué es lo que realmente necesitan las personas que tenemos más cerca. En numerosas ocasiones ni siquiera somos capaces de identificar las necesidades de nuestra pareja o las de nuestros hijos, cuanto menos las de las personas que trabajan a nuestro alrededor.
    Para dar tenemos que saber ante todo escuchar e indagar qué es lo que está necesitando la otra persona. Es entonces y solo entonces que podremos comenzar a practicar uno de los más bellos actos de amor del ser humano.

  7. sta mui bien tu comentarioo

    un bso y un abrazoo

    me ha servido para una tarea

  8. nekane dice:

    Me alegro un monton.

    Un abrazo,
    Nekane

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