Más allá del éxito o del fracaso

Hubo una vez un rey que dijo a los sabios de la corte: “Me están haciendo un precioso anillo, con un diamante extraordinario, y quiero guardar dentro de él un mensaje muy breve. Un pensamiento que pueda ayudarme en los momentos más difíciles, y que ayude a mis herederos, y a los herederos de mis herederos, para siempre“.

El reto para aquellos sabios era complejo. Pensaron, buscaron en sus libros, pero no encontraban nada. Al final, un anciano sirviente les contó que hacía muchos años un amigo del padre del rey le entregó al monarca un pequeño papel que no podía leer hasta que no lo necesitara de verdad.

Aquel momento de necesidad no tardó en llegar. El país fue invadido y el soberano perdió su reino. Estaba huyendo en su caballo para salvar la vida cuando se introdujo en un bosque y llegó a un lugar donde el camino se acababa. No había salida. Cuando se iba a rendir, se acordó del anillo. Lo abrió y leyó. Tenía sólo tres palabras: “Esto también pasará“.

Tuvo fuerzas entonces para resistir un poco más. El rey, desde la clandestinidad del bosque recobró el ánimo, reunió a su ejército y reconquistó el reino. Hubo una gran celebración. Se sentía muy orgulloso de su triunfo. El anciano sirviente le recordó: “Ahora también es un buen momento para leer el mensaje“. “¿Qué quieres decir?”, preguntó el rey y el anciano respondió “Ese mensaje no es sólo para cuando eres el último; también es para cuando eres el primero“.

El rey volvió a leerlo, y sintió en medio de la muchedumbre que su orgullo y su egolatría habían desaparecido. Comprendió que todo pasa, que ningún éxito o fracaso son permanentes. Se ha dicho que un hombre inteligente se recupera enseguida de un fracaso, pero un hombre mediocre jamás se recupera de un triunfo. Por eso, mostramos inteligencia cuando sabemos aprender de los fracasos y no nos enorgullecemos tontamente con los triunfos.

Hace meses que recibo todas las semanas algún correo electrónico de alguien que me envía su currículum porque ha sido despedido. Son momentos de abatimiento, donde lo negativo ocupa por completo la cabeza. La memoria resalta los fracasos y nos sentimos llamados al desastre. Olvidamos todas aquellas veces en la que lo positivo llenaba nuestra mente.

El mensaje de “esto también pasará” es una llamada y una invitación a pensar con ecuanimidad, a mirar más allá del éxito o el fracaso del ahora y pensar en el largo plazo de la vida: qué esperamos de ella, qué es lo que le da sentido.

En cierta ocasión un surfista me afirmó: “Cuesta más mantenerse sobre una ola que subirse a ella, pero, también sabemos que en cualquier caso, la ola nunca será eterna“.

Mi abuelo paterno tuvo siempre en su mesita de noche un pequeño libro. Era el Kempis, en su momento libro de cabecera de muchísimos. Ahora pocos ya se acuerdan de él. Hace unos años lo conseguí y lo tengo en mi mesilla. Allí se lee: “la serenidad no es estar a salvo de la tormenta, sino encontrar la paz en medio de ella“.

¡¡Ánimo a todos!!

www.carlosandreu.com

3 Comentarios a “Más allá del éxito o del fracaso”

  1. Nekane dice:

    Carlos, gracias por tus enseñanzas. Comparto contigo que todo pasa y todo queda. En estos tiempos en los que tanta gente pierde su trabajo, entender que siguen siendo unos maravillosos profesionales, es muy importante. La vida es a veces de subida y otras de bajada. Todo forma parte del mismo camino, lo más importante es no dejar de caminar.

    Muchas gracias de nuevo,
    Nekane

  2. Charo dice:

    Si hay algo que es importante que permanezca y se nutra en todo el movimiento: La autoestima, es pilar fundamental en la vida de cualquier ser humano, y si esta mermeda es de necesidad ver los motivos de esa merma y acercarnos a nosotros mismos, todo lo que alimente la propia estima y autovaloracion.

  3. nekane dice:

    Gran verdad Charo pero que dificil en muchas ocasiones-:)

    Un abrazo,
    Nekane

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