Implícame

Reflexiones inspiradoras para directivos que buscan el compromiso

Este amaneo libro de Silvia Damiano cayó en mis manos gracias a Juan Carlos Cubeiro. He de decir que por el estereotipo de libros que suelo comprar, este no lo hubiera leído si no es gracias a ti, así que ¡gracias!, me ha encantado.

Hoy me gustaría compartir con vosotros algunas de las ideas que podéis encontrar en él. Capítulo a capítulo, va tratando de una manera sencilla y con ejemplos de personas reales cuales son los factores que nos ayudan a implicarnos en lo que hacemos. Vamos a por ello:

1.     Comprender la implicación:

a.     “La implicación influye en el rendimiento y la gente se siente más satisfecha cuando se siente implicada”.

b.     Según un estudio realizado por Hay Group, los empleados con mayor nivel de implicación rinden un 20% más.

c.     El compromiso parece que es una combinación entre satisfacción laboral, implicación profesional, compromiso con la organización y la intención de permanecer en ella.

d.     En todo el mundo, solo un 29% de los trabajadores están implicados, un 54% no lo están y el 17% se sienten activamente distanciados.

e.     Si están implicados, trabajan con pasión. Si no lo están, invierten tiempo, pero no energía. Si están activamente distanciados, están desconectados y quieren marcharse.

f.      La implicación significa poner el corazón y la mente en tu trabajo y disfrutarlo.

g.     Los tres componentes de la implicación: compromiso, disfrute y conexión.

 

2.     Disfrutar:

a.     Disfrutar de lo que uno hace es básico. Cuando hay placer, los resultados son muy superiores. Es algo que no debemos perder de vista, no solo por nosotros mismos, sino también por los que trabajan por nosotros.

b.     Existe solo una manera de saber si las personas de nuestro equipo de trabajo están disfrutando con lo que hacen: pregúntaselo abiertamente y busca respuestas sinceras (Juan Carlos Cubeiro).

 

3.     Conexión emocional:

a.     Disfrutar del trabajo es solo un aspecto de la sensación de implicación total: luego está la conexión emocional. La comunidad científica es consciente desde hace bastante tiempo de que las emociones no son sencillamente un concepto confuso e indefinido, sino que representan cambios físicos en el cerebro.

b.     Saber cómo irradiar emociones positivas es un tema muy serio.

c. Estudios realizados en distintas organizaciones han demostrado que contagiarse emociones positivas llevan a una mejor colaboración, a un descenso de los conflictos y a una mejor percepción del rendimiento de las tareas. Ocurre todo lo contrario cuando se experimenta el contagio de emociones negativas.

d.     La inspiración y los valores son dos de los ingredientes más importantes de la implicación.

 

4.     Otorgarle el poder al otro:

a.     Facilitar que las personas piensen, actúen, controlen el trabajo y tomen decisiones de manera autónoma les ayuda a sentirse que son dueñas de su destino. La clave de la participación está en eliminar los obstáculos que limitan la capacidad del personal para actuar de manera responsable.

 

5.     La biología de la implicación:

a.     Cada uno de nosotros está formado por una comunidad de cincuenta trillones de células. Cada célula se comporta como un organismo vivo con casi las mismas funciones que nosotros.

b.     Como seres humanos, nos acercamos a los entornos positivos, acogedores y felices.

c.     Cuando la gente está implicada, tiene ganas de enfrentarse a cosas difíciles, toma mejores decisiones, se arriesga más y piensa más claramente para poder desarrollar nuevas soluciones.

 

6.     Reconocer la singularidad:

a.     Todos tenemos preferencias y talentos claros: el tiempo que dedicas a conocer a las personas con las que trabajas y lo que las motiva está bien invertido.

b.     Los estudios del Dr. Palmer en el ámbito de la salud laboral han encontrado cosas como:

  • El 53% de los empleados están implicados por un rol que conlleva hacer una aportación a la sociedad, mientras que al 47% esto no les motiva.
  • El 43% están motivados para trabajar con una dirección muy competitiva mientras que  para el 57% esto no es así.
  • El 27% de los empleados están motivados para trabajar en un equipo en el que sus miembros puedan rotar posiciones, mientras que no sucede lo mismo para el 73%.
  • El 58% están motivados para trabajar en una organización con normativas y procedimientos bien asentados, mientras que el 42% no lo están.

c.     Las personas que son capaces de descubrir sus puntos fuertes y aplicarlos a lo que hacen de manera cotidiana se sienten revitalizadas.

 

7.     Más allá de las diferencias:

a.     Independientemente de la edad, la profesión o el historial, hay impulsos comunes a todos.

b. El respeto y la confianza son importantes para todos para incrementar la productividad.

c.     Los seres humanos somos esencialmente seres sociales, y pertenecer a un grupo es una necesidad básica.

d.     El cara a cara sigue siendo importante.

 

8.     La creatividad como vía de implicación:

a.     El pensamiento creativo implica una manera distinta de observar el mundo que tenemos ante nuestros ojos.

b.     La implicación conduce a la creatividad y viceversa.

c.     Para aprender, es mejor preguntar cómo podemos hacerlo que decir “no funcionará”.

 

9.     Ayuda a los demás a conseguir metas

a.     El altruismo no solo beneficia a la persona que es ayudada, también aporta muchos beneficios a la que ofrece esa ayuda.

 

10.  Sentido de propósito:

a.     Perseguir un objetivo hace que te levantes cada mañana con una sonrisa. Una vida con sentido aporta confianza, logros y una actitud positiva.

b.     Una misión y unas metas realistas ayudan a la gente a concentrarse en lo que están haciendo.

 

11.  Líderes que implican:

a.     La implicación de los empleados es un reflejo directo de cómo enfocan la relación con su jefe.

b.     Recibir reconocimiento o elogios por el trabajo bien hecho es uno de los seis elementos más importantes que determinan el nivel de implicación de los trabajadores.

 

12.  Si no tienes ganas de implicar a nadie, sigue alguno de estos métodos:

a.     Ignora las necesidades básicas de tu personal o equipo.

b.     Crea todo el estrés que puedas.

c.     Sé pesimista todo el día.

d.     Recorta todos los beneficios.

e.     Muestra toda tu furia.

f.      Evita el conflicto y deja que las personas lo resuelvan.

 

13.  Revisa tus creencias:

a.     Creencias antiguas: el lugar de trabajo es como e, y no podemos hacer mucho para cambiarlo. La gente es limitada. Los sentimientos son peligrosos y hay que controlarlos.

b.     Creencias nuevas: el lugar de trabajo es como es y nosotros somos libres de cambiar todo aquello de lo que queramos responsabilizarnos. La gente tiene un potencial limitado, sus rasgos son cuestión de hábito y elección y el cambio es posible. Los sentimientos, como cualquier otro aspecto del ser humano, existen con su propia misión: las personas tienen un valor intrínseco, independientemente del trabajo que hagan y del objetivo que deban alcanzar.

 

Gracias, Silvia, por este libro tan enriquecedor.

Nekane

 

 

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