
Esta semana he tenido la oportunidad de leer un artículo en la Hardward Business Review que hoy quería compartir con vosotros. Quizás las reflexiones que más me han sorprendido o gustado son estas:
1. Muchos jefes dejan de trabajar en ellos mismos: Las organizaciones suelen tener pocos Jefes o Mandos que sean realmente buenos. La mayoría de la gente trabaja con buenas intenciones, es lista y cumple sus objetivos, pero así mismos son muy pocos los que se preguntan: ¿soy suficientemente bueno?, ¿qué necesito hacer mejor?
2. ¿Entiendes y conoces lo que hace falta para ser verdaderamente efectivo?: Para crecer hace falta tiempo y esfuerzo.
3. ¿Entiendes lo que de verdad quieres conseguir?: dirigir es la responsabilidad sobre el desarrollo de un grupo de gente y por tanto ejercer cierta influencia. Aquí esta una de las claves, para poder influenciar de verdad, no solo tienes que ocuparte de que se hace, sino también de los pensamientos y emociones que conducen a esta acción. ¿Pero y esto, cómo se consigue?:
a. Gestionándote a ti mismo: Para poder dirigir hay que empezar por uno mismo. Lo que tú piensas, sientes, tus creencias y valores dirigen tus acciones y especialmente, como conectas con los demás.
b. Gestionando el contexto: Es importante construir relaciones positivas en el entorno. No puedes decir que no te gusta la política de las organizaciones, porque son justo esas relaciones las que te pueden ayudar a conseguir tus objetivos
c. Gestionando al equipo: Los equipos de trabajo son más creativos y productivos que la gente que trabaja individualmente, pero para construir un equipo se debe saber dar soluciones a las necesidades individuales.
4. Se claro en lo que estás haciendo: Conocer hacia dónde vas, es solo la mitad de lo que necesitas, debes saber los tiempos en los que lo quieres conseguir, ser concreto y dar feedback.
5. Como te pones en marcha:
a. Prepárate cada mañana: revisa la agenda, revisa tus objetivos y piensa que es lo que puedes hacer mejor como jefe. Antes de empezar, da un paso atrás y piensa como puedes mejorar.
b. Antes de avanzar da un paso a tras, piensa en cada acción que debes realizar y busca si hay una manera diferente y mejor de hacerla
c. Reflexiona sobre cada acción: ¿qué ha ido bien?, ¿qué ha ido mal? ¿qué podía haber hecho diferente?
Espero que os guste.
Todo esto a mi jefe le importa tres pimientos.
Su política: el miedo, el despido, el que se hagan las cosas sin importar las formas y sobre todo salvarse el culo.
La verdad que si, muy real este blog no es, pero es muy bonito todo.
Uff no se quien eres, pero seguro que no tienes los jefes adecuados. Esto pasa con demasiada frecuencia-:)
De todas formas esto no deberia ser excusa, al menos, para que tú no lo intentes, verdad?
Siempre puedes cambiarte aunque tal y como están las cosas, quien sabe
Un abrazo,
Nekane
Lo que dices parece tan fácil… ¿verdad?
Son cosas de sentido común, lo malo es que ya se sabe, es el menos común de los sentidos.
Sigamos luchando para mejorar nosotros mismos, para desarrollar a nuestros equipos, para lograr nuestros objetivos…
Un saludo.